La vida en el DF es aburrida, no suceden cosas interesantes, no hay lugares donde ir, la gente es gris, el metro es peor que un nido de hormigas, no sé respira tranquilidad, el «amor» se encuentra vía smartphone, me da por decir algunas mentiras y mi vida continua siendo un desmadre.
Esta entrada la he titulado Somebody to love me y se debe a una canción (abajo la canción) que no sé si era la que me habían dicho pero se acerca a mi estado de enamoramiento casual y ayuda un poco, un mucho o tal vez nada de lo que hablaré que es del somebody que uno necesita, quiere, desea o que sé yo. Y es que estas semanas, todas mis pláticas han sido relacionadas a tres cosas que siempre se relacionan y son: el amor, la amistad y el sexo, que va de la mano con el drama de estar solo, buscar el amor de la vida o encontrar un buen sexo casual. Sin duda, entre más solteros somos, más drama hacemos y más se niega el desear el «amor verdadero» y gritan que están en una etapa de conocer gente (por no decir sexo casual).
Pláticas que me han servido un poco para saber la perspectiva de diferentes sujetos y que al final, lo que siempre es necesario es el somebody. El somebody siempre será diferente dependiendo del área, o sea el amor, el sexo y la amistad.
Somebody to f*ck me. Dado a mi reservada experiencia, trataré de dar mi opinión según los casos que he escuchado. El somebody en esta área, rubro o clasificación es «el más fácil» de encontrar pero que varía en lo tan urgido que esté uno. No es el más complicado de encontrar porque con tantas aplicaciones, redes sociales, smartphones y demás tecnología, ese somebody lo encontrarás mucho antes que encontrar un OXXO y abundan mucho más que los mismo OXXOs. Y es que más que encontrar, es como ver el buffet de carnes frías que sólo sirven para llenarse (o atascarse) por un momento y continuar en la espera del platillo fuerte o principal, aunque después te sientas mal de atascarte. No veo mal el somebody sexual pero creo que no se debe poner mucha esperanza a que se llegué a convertir en algo más serio. Así como llega se irá, a menos que te encuentres a un intenso o uno sea el intenso y ya veo amor (o posesión) donde lubricante sobra. Según yo, no busques amor donde todo es calentura y de un rato. Claro, hay sus casos de éxito pero parece son pocos. Y aunque el sexo es importante, mueve el mundo, elimina el estrés o demás, llegará el momento en que el mismo sexo sea un complemento, un extra del somebody to love me que uno quiere o que ya tiene. Por mientras, aquellos que toman este somebody como la primera opción, pues a divertirse pero con protección.
Somebody to talk to me. Aquí hablamos de la amistad y es que a cierta edad cuesta más trabajo encontrar y hacer buenas amistades, más si quieres amistades que te enseñen (aunque sea a cruzar la calle) y crezcas como persona. Este somebody puede durar hasta la muerte pero el tenerlas es cuestión de sumar puntos, de vivir experiencias (las más tontas), de hablar de todo y a la vez de nada, de la vida, del amor, de la muerte. Todos tienen un somebody (o más de uno) y se nos hace normal que siempre esté ahí. Claro que también uno es este somebody. Encontrarlo en cualquier lado pero se necesita de magia cósmica, el universo y el tiempo ayuda a que esa amista’ sea sólida y el somebody to talk to me reciba un nombre. No hablo de aquel o aquella que agregas a Facebook nada más porque si, mucho menos con quien compartes Retweets o Favs en el Twitter o quien te coquetee y te platique bien por alguna otra red/app (a menos que sea ya tu amigo/befis/comadre de tiempo). Aquí pues, a esperar y sumar puntitos porque con la edad uno es más selectivo con las amistades y uno valora más las amistades de tiempos remotos. Sin dudar, este somebody es de los más importantes porque acompaña siempre en las alegrías, las tristezas, las tonterías y muchos momentos para recordar, no será de un rato sino de mucho tiempo.
Algunas veces aquel somebody to talk to me llega a dar el paso a somebody to love me, igual son pocos los casos de éxito.
Somebody to love me. Sólo con eso se dice todo, muchos esperan, buscan, anhelan que llegue. Puede que sea la suma de los dos anteriores, aunque yo creo que con el tiempo el somebody to love me se convierte en ellos. Hay quienes dicen que es difícil encontrarlo, otros que llegará solo y cuando menos lo esperes y otros que le busques porque no caerá del cielo, aunque algunas más dicen que ese somebody to love me ya se conoce pero uno es ciego, terco y bruto. Eso si, la imaginación vuela y siempre se espera a ese alguien perfecto, aunque con el tiempo uno se enfrenta a que la perfección no existe. Y aquel, quien uno espera, es el complemento de lo que uno odia y uno ama, cual momento 10 things I hate about you (x). Siendo peras o manzanas o mangos o pepinos, uno siempre espera ese somebody aunque se niegue. Y no hay verlo como el indicado sino como el complemento de uno y que a su vez uno es complemento del otro. Caso de éxito van apareciendo en mi vida, dando esperanza a que si hay un «vivieron feliz por un rato y luego hubo reconciliación y se repite».
