Su corazón es como un agujero negro.
No debes ver lo que hay dentro. Podrías terminar siendo un alma perdida.
Somos almas perdidas.
Buscamos un propósito para seguir viviendo. Almas perdidas que no entienden qué hacer o cómo pasar los días, las semanas, los años, la vida.
Inventando momentos para brillar.
La oscuridad nos rodea. En realidad, ella nos abraza. Ella es nuestra amiga.
La única compañera leal que nos muestra cómo ser amadas.
Un agujero negro más frío que esas vidas que deseamos y más cálido que ese hogar que esperamos tener.
Un agujero negro que también es tu corazón.
Estamos muriendo.