¿Qué sientes?

Siento.

Siento que no he hecho nada. Que el tiempo viene a por mí y que el miedo es una constante en la vida, en mi vida.

Miedo al futuro, ese tiempo que nunca veré pero lo siento siempre; un tiempo que se transforma en presente y vuelvo a sentir emoción de lo que viene, de lo que se espera, de sentir la inercia de la vida en la que a veces he decido estar.

Siento a veces una presión en el pecho, señal de estar creciendo y de asimilar que los demás también crecen. Las personas también se marchitan.

Viene a mi cabeza Almodóvar y su ¿Qué he hecho yo para merecer ésto? Me lo preguntó y no hay respuesta, no es necesario saber una respuesta. Solo recordar que historias absurdas muchas. Con la que uno vive y la que arma, ya es suficiente. Recordar ese «Paso total de vosotras, me aburrís», decirlo y dar vuelta.

Voy entre tristeza y alegría, entre soledad y compañía, entre las personas.

Siento que soy un alma vieja que quiere ser ya feliz. Sin embargo, no sé que es «ser feliz» y ya no importa. Una amiga dice: «La felicidad es seguir con tus amistades de secundaria y ver que siguen igual de tontas, ahora solo son adultas, algunas con hijos, otras con problemas mentales y otras…» Le creo.

No necesito mucho para vivir, no necesito respuestas para seguir. Solo me quieren mis amistades, mi familia y ya.

Me alegra saber que tengo alguien que me pregunta «¿Qué sientes?» y me ponga a pensar.

Yo digo «Un año más» y mi padre: «Gracias a Dios, adelante.»