Nacer, cumplir años, crecer, madurar, hacerse de historias y experiencia, envejecer o mejor dicho, acumular juventud.
Somos como un nano segundo en el tiempo y el espacio.
Así la vida, y en ésta son contadas las personas que conocemos, que amamos, que extrañamos.
Aitor Saraiba dice: «Nacemos y morimos solos. Y entre medias hacemos todo lo que podemos para olvidar estos dos momentos».¹
Yo viviendo entre esos momentos me he ganado una amistad que contada en años van para quince, la mitad de mi historia, y los que se vayan agregando.
Hoy es un día para celebrar porque es cumpleaños de la persona con la que he tenido suerte de coincidir en la vida y más el que sea mi amiga. Hablo de Mirelle.
Nuestra amistad se arma con canciones, con películas, con trabajos de preparatoria y universidad, mezcladas con llamadas telefónicas, tweets y fotografías, sin contar los cientos o miles de libros que se pueden escribir con nuestras conversaciones por MSN, BBM, Facebook chat, WhatsApp o cualquier otra plataforma de mensajería instantánea.
No ha importado la distancia, ni los caminos que hemos tomado. Ella siempre ha estado presente.
Me emociono al recordarte, al escribirte, al celebrar un nuevo año de tu vida.
Para mí, has sido mi profesora de inglés, mi proveedora de música, mi coach de vida, mi mentor en el viaje del héroe. He aprendido mucho de ti.
Me enorgullece donde has llegado y las sorpresas de lo mucho que te falta por recorrer.
Me gusta pensar la vida como una serie, como una película. En mi vida eres personaje principal y me alegra poder escuchar algunas veces tu banda sonora, ser participe y testigo de tu historia.
No queda más que decir bienvenida a esta nueva edad y agradecer por tu amistad en este nano segundo de este tiempo y espacio.

¹ Aitor Saraiba. Cómo ser valiente, justo, feliz y otras cosas en la vida. (o al menos intentarlo). (España: Lunwerg, 2016)