¿Qué sucede cuando te sientes perdido?
Puede existir miles de respuestas y las reacciones son demasiadas, y con más 7.250 billones de personas en el mundo –y aumentando– los resultados son infinitos (Fuente: WorldBank).
La pregunta sale a partir de mi situación actual con la maestría, con el trabajo, con la vida. Se dirá que soy fatalista, dramático, ridículo, un niño mimado que quiere ver #FirstWorldProblem o todas las anteriores, pero creo que no está bien el sentirte perdido en todo momento. Es necesario expresarlo, no importa que no exista un feedback, con ser escuchado ya es mucho.
Regresar a clases, lidiar con temas que no entiendes del todo, conocer a gente (compañeros y profesores) y hacer proyectos donde crees que están bien (aunque te dicen discretamente que están mal, del asco) son razones suficientes para terminar agotado mentalmente y temer por mi vida, o mejor dicho, temer a que no este entendiendo algo. Obviamente las inseguridades salen a relucir, siempre han estando latentes, y me siento como si Stephen Hawking me hablará de Física Cuántica, agujeros negros y el tiempo; una segunda adolescencia parece me invade y me enfrento a una nueva secundaria/preparatoria. Creo estoy viviendo muchos cambios, ya no físico o mentales, sino profesionales y así, ya saben.
Ya no existe una presión social, ahora la presión es académica y la única presión que recibo es mía. Sin válvula de escape, todo explota y se derrama una serie de no expresar bien mis ideas, en no dormir o dormir de más, en no salir porque querer avanzar (aunque el avance parece no existir y sólo salga por necesidad), agregado a mis skills sociales que parecen disminuirse y más con el tipo de personalidad a la que me identifico (INFJ)
Si agregamos el trabajo, la verdad me encuentro bien con él, voy aprendiendo más y aunque existen quejas, debo aceptar que me gusta el lugar en el que estoy. La gente que trabaja conmigo (no toda) es interesante y aprendo no sólo nuevos conocimientos/formas de trabajar sino aprendo de su persona. Sin embargo, si creo que puede verse afectado mi desempeño y mi relación con mis colegas a consecuencia de regresar a clases.
Sea x, y, z ó un espacio en el mundo de los número imaginarios, me veo navegando en un mar de datos, conocimientos, personas, situaciones y demás con las que puedo enfrentarme aunque creo he perdido el puerto al que debo y/o quiero llegar.
Esta noche sólo puedo escribir acerca de mis «tristes» situaciones en mi vida porque es lo único que conozco suficientemente bien (algunas veces dudo), pero sé debo realizar ese protocolo de investigación, artículo de divulgación, caso de estudio e investigación del mundo del diseño mexicano para mis clases, y no menciono mi trabajo.
Aunque finalizó con una frase de Gone with the Wind de Margaret Mitchell:
After all, tomorrow is another day.
Scarlett O’Hara
.