PINCHE VATO

Instagram: @xoakyn

Todas las persona saben muy bien lo que te sucede, ya nadie dicen nada porque la respuesta está frente a uno, pero la cosa es el drama. Te emocionas al primer comentario aún sabiendo que no existe una relación que podría ser de pareja. «Sólo amig@s» te grita el inconsciente, subconsciente, consciente y toda la población del mundo, del universo y el mismo Dios te susurra también eso, pero cometes los mismos errores –falso– cometes siempre el mismo error.

Llegaste a visitar Friendzone porque dijeron que era un pueblo mágico y te quedas a vivir en él, convirtiéndote en la puta del pueblo, o sea ni amor, ni placer, ni nada, sólo compartir momentos –especiales sólo para ti–. Aunque esos momentos especiales son absurdos, sea verle cuando te dice adiós de una forma cero especial o contemplar su cero sensual forma de respirar.

Dices que lo superas o, en el peor de los caso, dices ridículamente que lo tienes controlado aunque la realidad sea otra; sólo te engañas, se sufren desvanecimientos cada que te mencionan a esa persona. La encuentras casual en tus infinitas redes sociales, tratas de dignificarte y pones atención a posts tontos; sin embargo, llegarás, de manera paranormal, al punto de querer saber en qué anda y cómo se encuentra porque alguien ha preguntado. Un «¿cómo te va? mi amor» en notificaciones y tweets. Instagram no sé toca, mucho menos se mira.

La soledad se maneja como escudo aunque la verdad quisieras estar a solas pero con esa persona y de muchas formas. (Nota: no en todos los casos.) Todo es evidente, claro como el agua, pero hay que buscar ser un ente de luz, serenidad y paz; ya llegará ese momento, ese alguien, por ahora se está en «stand by». No todo es mentira y dentro del deseo de ese alguien, también se busca encontrarse a uno mismo.

Al final, siempre se dirá, en mi caso: «¡Pinche Vato!» y el único mentiroso seré yo. *canta Daniela Romo*