
El día de ayer me dijo un amigo que viera una película… no sé porque, seguro por una estupidez, pero la vi sin importarme que me desvelara en domingo. La película se llama «No sé si cortarme las venas o dejármelas largas» y tal parece primero ha sido una obra de teatro y luego llevaba al cine. La historia, unos vecinos que de desconocerse pasan a conocerse de más. Problemas de parejas, inseguridades, depresión, confusión, de todo un poco… Al final es un pequeño reflejo de las personas.
Al terminar la película, lo único que pensé fue en escribir alguna tontería en mi olvidado blog. Al igual que el personaje gay, igual me quiero enamorar y creo en el amor y tengo una amiga, con la cual no me casaré, que es quien me golpea con un poco de razón cuando caigo enamorado de hombres que nada de nada, en especial aquellos que son heterosexuales. Es lo que me llamo más la atención porque me identifique.
Sé que siempre escribo de mi vida, pero es mi vida lo que más me interesa en el momento. Estoy en una etapa de diferentes emociones, de diferentes situaciones, donde sólo yo puedo resolver, actuar, moverme. Es un momento donde todo es acerca de mí o donde yo soy parte de algo. Un poco maduro, un mucho inmaduro, un viviendo mi vida a pesar de no saber si lo que vivo es lo que quiero.
Hay muchas cosas que quisiera saber, hay mucha gente que creo que es rara o que piensa más en otras cosas que en ellos, hay mucho que conocer y más estando en esta ciudad. Lo que si creo, como a todos nos ha pasado, que siempre nos enamoramos de esos que se sabe que no sucederá algo… Y que la otra parte también parece interesada, o al menos eso creo, haciendo todo lo incorrecto y montando los límites de la famosa friendzone.
Creo esto sucede cuando ese espacio está disponible y ese alguien llega, se establece y va agrandando ese espacio/sentimiento. Hay que ser muy seguros, muy razonable, pensar con el cerebro y no dejarse llevar por los falsos positivos; creer que existe un amor, una historia, un lo-que-sea-que-creas donde no.
Creo también que existen muchas formas de establecer esa conexión «mágica» de muchas formas por muy tontas que sean como verle dormir, comer juntos, platicar, no sé… No sólo el sexo es una conexión y no siempre es la más íntima o sincera. No lo sé.