BULLSHIT

No tengo mucho que decir. Creo que esto de vivir una nueva etapa en la vida va tan deprisa que los pensamientos que uno puede tener se van con lo nuevo.

Digo que estoy viviendo una segunda adolescencia, una nueva revisión a mis gustos, mis temores, mis odios, mis amores. Un poco controlado, un poco loco, un poco laissez faire pero ahí va…

Sigo siendo muy ingenuo, inocente, tonto, o como se diga, creyendo en todo, desconfiando en algunos y al mismo tiempo confiando con los ojos cerrados. No he perdido mucho, pero tampoco he ganado algo. Por ahora es un empate. Aunque, debo estar más consciente de que la gente no siempre es buena, que esas que aparentan ser muy buenas son las peores. Una lección que ya había aprendido, pero que quise creer era exclusiva para algunos personajes.

Bien me lo decía mi madre: «No confíes en la gente, menos en la que no conoces.» –Mi madre nunca me ha dicho eso, pero sigo creyendo que me lo ha dicho–

Sin embargo, los consejos maternos o paternos o de la familia nunca se hacen casos… uno es «rebelde» y se da cuenta de la razón que tienen hasta que uno ya se equivocó, ya le rompieron el corazón, ya se lo llevó la chingada, ya anda en drama. Y así estoy, estoy como un «rebelde». Como que experimento, como que busco nuevas personas, como que voy creciendo, como que voy cagandola y, lo peor, como que voy enamorándome y haciendo la lucha.

B U L L S H I T

Y aunque sigo creyendo que voy controlando lo que sucede en mi vida, en lo nuevo, lo viejo, los nuevos momentos, los recuerdos que me han hecho ser quien soy, sha la la, sha la la… La verdad es que no sé ni madres que va con mi vida.

Me gusta decir que mi vida es como una serie de televisión, porque es la manera de esperar que «alguien» me de el guión del día, de la semana, de toda una temporada…

Y continuo diciendo que lo que me ha sucedido en lo que va del año es de una serie de televisión. –Obviamente mi serie entra dentro de Girls, Looking, Skins y uno que otro chick flick, porque uno en Moderna de Pueblo–

Continuo escribiendo en mi diario, continuo pensando en todo lo que debo poner en este blog –ya un poco solitario–, continuo pensando en que haré de mi vida, continuo preocupándome. Al menos, ya voy ocupándome.

Para concluir… Mi nombre es Joaquín, tengo veinticinco años, estudié animación y arte digital, trabajo en una organización no gubernamental, estoy –como– enamorado de un «heterosexual» y quiero estudiar una maestría o al menos aplicar el siguiente año.

No estoy tan perdido como muchos, pero tampoco estoy ubicado como esos otros.