
Siempre hay un roto para un descosido, el problema es cuando los dos están descosidos o los dos están rotos.
¿Qué haces cuando quieres que tus sentimientos pasen desapercibidos? ¿Qué hacer y no hacer cuando estás a solas con esa persona? ¿Cómo comportarse cuando hay más y no quieres que sepan que te gusta ese alguien?
Ser discreto con ese alguien y con los demás es algo que sucede mucho, al menos yo siempre lo hago. No debería suceder, no debería ser con ese quien me gusta, pero así reacciono. Creo no soy el único. Considero que el reaccionar así se debe a la timidez. No lo sé.
¿Qué sucede cuando desconfiamos de nuestros sentimientos, de uno mismo?
Creo la respuesta sería sencilla. NADA. No sucede nada, todo se queda en un recuerdo y no se arriesga perdiendo la oportunidad de haber tenido una buena relación o haber sentido el rechazo y poner canciones señoriales.
Es lo más lógico al no arriesgarse.
El NO ya se tiene.
Ser discreto, o mejor dicho, tratar de no hacer caso a lo que uno siento sólo provoca que uno se clave más en esa persona y uno viva el drama a flor de piel. Cada caso es único y pero siempre se repiten las mismas torpezas de las que uno aprende a paso de tortuga.
Sea sano o no, todo sentimiento, toda frustración, todo dolor amoroso, todo sentimiento de adolescente es parte de la travesía de crecer y del ser un ser vivo.
Por ahora, mejor tomar un té, un café, una cerveza o la bebida de su preferencia, pensar en uno mismo, reír y lo que salga.