Todo es un misterio, una pregunta sin respuesta, un problema matemático no sencillo de responder. TODO. La misma familia es un misterio, hay muchas, hay de todas formas y es un hecho que ninguna familia es PERFECTA (sería contra toda naturaleza si existiera una familia perfecta). Y como parte de una familia no perfecta, es tema que existe latente en mi notas no sólo de ahora sino de siempre.
Esta vez, hojeando en mis notas, encuentro con pensamientos que surgen después de un desacuerdo con mi padre. Desacuerdos desde mi punto de vista porque yo soy el malo en todo problema que hay con mi padre.
Debo mencionar que la relación con él no es la mejor. Debo aceptar que soy un mal hijo con él y toda mi adolescencia y estos años recientes no he querido establecer una comunicación sana y efectiva. No sé el porque, no sé el como, no sé. Soy distante con él y es por eso que no me conoce como yo no he querido conocerlo.
En todo caso, el escribir ha sido una forma terapéutica de dejar los sentimientos que hay en el momento como el siguiente.
—————————————————————————————————————————————————
Nunca lo entenderé así como él no me entenderá.
Nos parecemos tanto que al mismo tiempo no nos toleramos.
«No hay necesidad.» Nunca ha existido. Todo vale madres.
No tienes que mostrarme lo que se supone «no sé» No quiero que me vengas a dar lecciones que debiste «darme» hace años.
Eres sólo mi padre porque así me educó mi madre. Pero sólo, crudamente, termino aceptándote como una figura paterna que debo tener.
Lo quiero pero ¿por qué? Por que es así.
Odio tanto.
Somos familiares pero al mismo tiempo somos desconocidos, aquellos que ni siquiera se atreven a cruzarse uno frente a otro.
Es como si odiarás saber que hora es pero al final sabes que es imperativo saberlo. Confuso pero trato de expresar lo que callo y liberar el enojo, la desesperación, la molestia, todo sentimiento que surge por esta situación. Situación que es tan simple como compleja.
Todo es relativo y cada situación es única.
Yo soy igual que él, él es igual que yo. Distintas épocas pero al final somos familia. Es por eso que estas fechas las detesto porque es un recordatorio de aquello que amas y odias. De la familia no perfecta, nunca lo será y que tienes que seguir con eso. Porque hay cosas peores.
Agradeciendo el menor de los males.
Todo mal te hace crecer aunque duele o quede como cicatriz.
Cicatriz: el recuerdo en tu físico.
No sé el porque me molesto; tal vez si pero nunca, nunca lo he «aceptado» pero nunca superado. Nunca digas nunca.
