Kowalski ¿De dónde lo escuché?

blog-02

Siempre me he considerado un total cursi, saco el lado rosa Pretty Woman que existe en mí y sufro cual Drew Barrymore en Never Been Kissed cada que me «enamoro». Leyendo mi «diario» del 2012, me encontré con esta carta de despedida que tal parece es parte de una historia que quería hacer y sólo lo siguiente fue lo que resulto. Después de darle una revisada, estoy seguro que me basé en la historia Never Let Me Go de Kazuo Ishiguro pero no leí el libro sino vi la película y me gustó.

En fin, ésta es la carta de despedida de un personaje que nombre con las iniciales M. S. y no recuerdo que significa. Además, encontré otras cartas bastante cursis que serían perfectas para verlas en alguna telenovela o en una chick flick.

—————————————————————————————————————————————————

¿Cómo empezaría la última carta de amor?

La última carta de amor depende el porque es la última si porque ya no se verán, si porque no podrán estar juntos (en todas maneras y el resumen).

17 Junio ’98.

Son aproximadamente las tres de la mañana, no pude dormir pero ya conoces mis hábitos de sueño. Sin embargo, esta vez no fue por ocio sino fue por ti.

El día de hoy quise decirte muchas cosas, quise abrazarte fuertemente hasta hacernos uno, quise no dejarte y no decirte «nos vemos mañana» porque ese mañana no habrá.

Pero no pude. Ni siquiera pude arrepentirme al dejar. No lo hice.

Nos conocemos desde pequeños, crecimos juntos y sabemos cual es nuestro destino y el estar juntos nunca fue plan. Dicen que nuestros sentimientos no existen. Yo nunca les creí.

Es ahora, lejos de ti. Sabiendo que cuando leas esto, ya no estaré, habré cumplido mi objetivo de «vida». Objetivo que te llegará a ti también.

No quise decir nada porque quería evitar lo que lleva el decir adiós y el saber que el fin se acerca.

Nos prepararon para comer bien, cuidar nuestro cuerpo, cuidar a los demás, evitar accidentes y muchas otras cosas más que era parte de nuestro objetivo de creación. Sin embargo, nunca nos enseñaron el como decir adiós.

Hoy es mi última noche y lo único que pienso es qué habrá después. Ya no es miedo lo que tengo sino dudas, dudas de lo que viene después y de cómo lo tomarás. 

No dejes caerte por mí porque mientras tú estés aquí yo lo estaré.

No hagas historias de nosotros juntos porque sabes que nunca existieron.

No me menciones en conversaciones porque llorarás (te conozco). 

No recuerdes esta fecha, no es necesario.

No guardes nada mío.

Sabes que nuestro tiempo aquí es breve y todo se irá a la basura. Principalmente, no busques a mi alfa porque él si fue destinado a vivir y nosotros no.

Para cuando leas esto tal vez ya no esté aquí, no importa. Te darás cuenta que leíste mi carta con mi voz.

Atte.

M.S.