Del cine al mezcal

bar

Es sábado por la noche y después de disfrutar dos películas Camille Redouble y Elysium (así es, soy de esos que van al cine dos veces el mismo día y solo) en el Cinépolis de mi rancho, me dispongo a encontrarme con dos de mis amigas (una de ellas desde la primaria, Indira, y la otra desde hace unos meses, Dania quien es prima de Indira) en uno que otro barecillo/antro/lugar/loquesea y esperar que el sábado sea exitoso.

Antes de continuar con mi relato del sábado, primero tengo que decir dónde vivo para que se entienda un poco o no se entienda nada. Vivo en Orizaba (realmente vivo en otro municipio pero está muy cerca de éste) que está localizado en el centro de Veracruz, México, Norteamérica, América, Tierra, Sistema Solar, Vía Láctea, como a dos horas del Puerto y dos/tres horas de la ciudad de Puebla todo eso en más/menos horas. Así que es una ciudad de paso, de historia, de todo «feliz», de todo «tranquilidad» y que ha crecido «demasiado» al menos de lo poco que recuerdo de mi infancia hasta ahora que ya estoy a nada de estar en el cuarto de siglo de mi vida. Para no hacer esto más largo, regresar a Orizaba, es regresar a ver que lugares son los buenos para tomarse una cerveza, poder bailar, poder cantar o avergonzar a los amigos porque los tragos ya te tienen mareado y más. Y es que el que crezca también hace que haya más lugares nocturnos aunque sea para fines de semana.

Regreso a mi sábado.

El clima de la noche está en un punto favorable, algo de neblina, que seguro se quitará en unas horas, al mismo tiempo se siente un poco de calor pero tolerable. Sin duda alguna parece que ese factor está a mi favor. Salgo del cine justo después de las 9.30PM, la batería de mi celular muere lentamente y le envió un mensaje por Whatsapp a Indira: Ya voy para allá. Tomo un taxi y le digo me deje justo después del Chedraui y antes de llegar a la Plaza O, sobre la calle Real, el amigo taxista duda y le digo que después de la esquina donde se venden esquites y elotes del Güero. Es buena referencia.

Llego al primer lugar de la noche DTripas Corazón Kitsch Ludic Bar, este bar tenía mucho que lo había escuchado pero nunca había entrado hasta hace unos meses y eso que este año el lugar cumplió tres años de existencia. Le envió nuevamente un mensaje a Indira advirtiéndole que ya no tengo batería pero ya me encontraba en DTripas justo después mi celular muere. Entro al lugar y veo las remodelaciones que tuvo por su tercer aniversario, no veo mucha diferencia pero me agrada la buena vibra y la onda kitsch que le impregnaron. Pido una Indio para la espera y un cigarro para matar el tiempo y un poco a los pulmones, la música no es la mejor en la noche pero mínimo pone ritmo en la gente. Veo que hay más gente de las veces que he ido. A falta de celular, volteo varías veces hacia la puerta para ver si llega Indira y Dania, cabe mencionar que es un «largo» pasillo en donde están las mesas y sillas del lugar y con espacio suficiente para ir de la entrada hasta donde está la mesa de dj y un cuarto/espaciomás con más mesas. Mientras continuo en la espera, me lamento por no tener batería en mi celular y no poder tomar fotos para Instagram aunque sé que regresaré otro fin de semana. Al poco tiempo veo que llegan al lugar Indira y Dania, me siento mejor ya que eso de tomar solo me suena a alcoholismo. Nos saludamos, hacemos un resumen breve de la vida y disfrutamos del lugar. Yo continuo con cerveza, no tengo ganas de tragos coquetos ni de shots fuertes, Dania pide un michelada o algo por el estilo e Indira un coctel coquetón, además de la botana de chicharrones. No estamos del todo bien en DTripas y pensamos ir a otro lado, con mi celular muerto las esperanzas de ir a otro lado están puestas en los planes de los amigos de Dania y los amigos de Indira. Y a pesar que DTripas es un bueno lugar para pasar el tiempo y la noche, no queremos estancarnos en ahí, no al menos este sábado. Lo que lamento demasiado, lo repito una y otra vez, es no tener batería en mi celular y no tener fotos del lugar, mucho menos videos pero sé que tendré oportunidad en otro fin de semana. Mi conteo de ese lugar es de tres cervezas Indio y tres cigarros.

Después de esperar el siguiente paso en el plan de la noche, los amigos de Dania nos llevan a Sora un lugar que había escuchado hablar y nunca había ido porque no era tan bueno, según yo creía. Así que decidimos Indira y yo a caerle, nunca habíamos ido pero es popular para los amigos de Dania. Pagamos en DTripas, compramos unos cigarros, nos subimos al vocho mágico de Indira Magdalena y vamos al fancy lugar.

Sora está en el tercer piso de una «plaza» sobre la calle Real de Orizaba, creo lo más interesante de la plaza es ese lugar. Llegamos al sitio, dejando el vocho mágico a una cuadra para ahorrarse lo del estacionamiento, pedimos un mesa para tres mientras se espera a los amigos de la pequeña Dania, todo muy nice y tranquilo. Esperamos, llega el mesero y vemos la carta. Al menos a mi no me convencen las bebidas que venden, pregunto que es lo que más se pide y me responde que el perla negra. No me sorprende, pero no soy fan de las bebidas con energetizantes. Pregunto que es lo otro que se consume y es un cocktel coqueto y coqueto me refiero a colores, sabores dulces y señorial. Dania pide un mojito cubano y me sugiere pedir un rainbow shot. Sin pensar más pido eso. Continuando con la evaluación del lugar sin ser crítico de restaurante/bar o señorcito de salubridad, llego a la conclusión que Sora está bien para comer sushi, obviamente ya que es un bar sushi o sushi bar dah!. Creo es un lugar perfecto para las señoras jóvenes y no tan jóvenes para juntarse y echar el chisme a gusto acompañadas de sushi y tragos coquetones. Además creo es perfecto para el pre party de los prepos, ya que tiene esa iluminación y ese estilo de lounge nice fancy. Dania me dice que se pone muy bien si uno está en la terreza o en fin de año, le creo. Indira y yo concluimos que no está ni bien ni mal, ella dice que parece bar/restaurant en quiebra de Polanco, no sé que decir pero si le creo. Mientras esperamos los shots coquetos, Dania dice que sus amigos siempre no llegarán a Sora que el plan no se hizo. No nos preocupa del todo porque sabemos que plan puede haber con más personas y otros lugares. Después de estar un rato en ese lugar, sale lo siguiente de ir al bar del amigo de Indira. Estudiamos el asunto, pagamos y decidimos ir. Mi conteo es Rainbow shots (muy dulces) y regresar a comer sushi.

Ya con el objetivo final de ir al bar del amigo, esperamos que sea la opción de la noche.

En la zona donde está el bar, hay más bares por no decir cantinas y mientras buscamos un lugar donde dejar el vocho, también vemos el lugar desde afuera y parece prometedor. El lugar se llama Irish Lucky, según yo sería Lucky Irish pero equis se entiende y equis somos chavos. Entramos y no me agrada del todo, examinamos el lugar para ver donde sentarnos, ya que está un poco lleno, y nos damos la sorpresa de encontrarnos a una amiga Kathia (pidio su nombre en esta entrada) en el lugar, nos saludamos, platicamos brevemente, calificamos el lugar y bailamos. Se concluye que Irish Lucky nos gusta, en mi mente cambio de opinión y lo apruebo. Sin más, Indira, Dania y yo nos acomodamos en una esquinita cerca del dj/consola/loquesea. Indira saluda a su amigo que estaba ahí y él le dice que venden mezcal, así la noche vuelve a iniciar. La música del lugar es variada, de reggaeton a banda, de banda a salsa, de salsa a románticas, de románticas a cumbia y así. Variado. El lugar tiene su carta de preparados, venden cerveza y el mezcal, hay una maquinas tipo pinball de apuesta, cuestan cinco pesos y preparan según lo que escuche la cuba más grande (yo creo que de la ciudad). El ambiente está bueno, mucha gente de diferentes edades y también hay diversidad sexual, vi como a tres parejas gays. Cool por eso. El lugar no es muy grande pero es perfecto para bailarle, hablar, cantar, echarse una cerveza. Y para prueba, hay que preguntarle a Dania. Me llamó la atención un cuadro que era parte de la decoración del lugar, un cuadro de Las Meninas de Velasco, está justo al entrar de lado derecho ¿planeada? no lo sé pero fue de las cosas que más me atrajo. Cerveza, mezcal, coca cola, baile y uno que otro cigarro, así estuvo hasta las 4AM. Dania e Indira se les ve alegres, yo también lo estoy y quiero repetir la noche. Conseguimos una amiga nueva, creo se llama Priscila si mi memoria no me falla. Finalizo con un domingo por la madrugada, con un clima muy fresco, con la luna en el cielo y un poco de estrellas. Definitivamente Indira, Dania y yo volveremos a repetir en el lugar y si no pues a moverse en otros bares de Orizaba, a ver que tal. El conteo final fue cervezas, mezcal, coca cola y cacahuates salados.

Lo lamentable de la noche creo fue que mi celular muriera y no pudiera capturar imágenes de estos tres lugares y de las curiosidades que llegué a observar. Sin embargo, la próxima vez haré lo posible por mantener reserva para capturar momentos como los de ayer que fueron entre divertidos y de pena ajena.

*El link de las páginas en Facebook de los lugares están hipervinculados como llegué a usar esta palabra? en el nombre la primera vez que los mencione.