Escribir sin experiencia es la forma más fácil de equivocarse fatalmente y darse cuenta que llega un punto en que nos contradecimos no sólo una vez sino la mayoría de las veces. Sin embargo, con equivocaciones o sin ellas, el escribir es la mejor forma terapéutica de dejar todo esos sentimientos, frustraciones y cosas que no se dicen en voz alta y que se llegan a guardar en caja fuerte y con cientos de candados en lo más profundo del alma, haciéndole daño a nuestro ser.
Felicidades Joaquín
Cumplir un año más siempre es alerta para preguntarte qué has hecho, qué quieres hacer, cómo estás, si estás bien, donde estás, hacia dónde quieres ir y demás preguntas existenciales que algunos las sufren en plan de llamar la atención y otros más se preguntan en silencio mortal. Cada uno reacciona de diferente manera al enfrentarse a ellas, al menos yo me las enfrentó escribiendo una entrada más en mi blog, ya que es una manera de expresar lo que siento en este instante a falta de alguien físico que me quiera escuchar.
Hoy cumplo veinticuatro años y siento (como muchos) que no he hecho algo de provecho. Y es que el saber que hay contemporáneos de mi edad que son empresarios, son cineastas, son científicos, son exitosos en ciertas áreas que hacen que me pregunte qué he hecho todos estos años de mi vida y que me tire a la depresión, a ver series, a escuchar música, a escribir, a leer más libros, a hacer más amigos y a mantener contacto con los amigos que ya tengo. Sin embargo, una vez que pienso en frío y le bajo al drama telenovela veo que todo está bien en mi vida, a pesar de ciertos tropiezos que son pendejadas insignificantes y caen hasta en problemas del primer mundo.
No todos los días sale el sol pero no todos los días grises son malos, es lo que he aprendido de mi corta vida. Además, siempre habrá días grises que cambien a días soleados que iluminen el lugar en el que estamos o a hacer bochorno con la humedad del suelo. El punto aquí es que me he clavado con lo del sol y lo días grises que ya no sé ni lo que digo. Tengo esperanza que el lector me entienda.
Dicen algunos que tengo un alma vieja, puede que no lo sea, pero independientemente de arrastrar/compartir almas de otros tiempos o formar una que seguirá a otro cuerpo, creo que hay que disfrutar los buenos y los malos momentos. He aprendido más de los malos aunque los buenos son tan cortos que es por eso que escribo un diario. Preciso ahora, me encuentro en un limbo emocional. Ni bien ni mal, ni feliz ni triste, ni sólo ni acompañado, ni trabajo ni estudio… Un NiNi en muchas cosas.
Al menos, no soy el único. Así como yo, hay cientos, miles, millones que son NiNi; sin embargo, espero que todos ellos y yo encontremos/construyamos/creamos/imaginemos ese camino que yo creo ya está decidido. Siempre he creído que todo tiene su lugar, algunas veces uno cae donde debe estar y otras veces el lugar cae sobre uno porque nada más se está muy perdido.
En un mundo donde lo material pesa más y los pensamientos se contradicen mucho más, no es del todo sencillo poder vivir o sobrevivir. Siempre es necesario arriesgarse y al mismo tiempo saber el origen de uno para no perderse en los territorios que se llegan a pisar. La felicidad siempre va hacer el camino y eso hay que recordarlo; también hay que disfrutar las preguntas, ya que es la necesidad de conocer las respuestas, que serán el combustible para movernos y descubrir más y más.
Es necesario que uno sepa estar solo, desde mi perspectiva creo que eso de la soledad ahora se sufre más y se aprovecha menos. Si uno sabe disfrutar la soledad puede disfrutar más la compañía de los amigos, de la familia o de la pareja. Claro, todo en exceso es malo.
Sin más creo que el cumplir un año más no es lo mejor sino el hacer un recuento y darse cuenta que uno ha aprendido más de lo que un año atrás sabía. La edad es mental y se apoya de las experiencias que uno tiene, así que no importa tener veinticuatro, quince, cincuenta o treinta todo pasa cuando sucede.
Para finalizar, sólo puedo pensar que si ahora estoy perdido debo tranquilizarme y medir mis pasos en la vida para no perderme más en la locura o en el tiempo.
Felicidades Joaquín. Felicidades a mí y Felicidades a Pedro Almodóvar. Un año más es un año más de todo.
-Joaquín Castro Caceres
